sábado, 5 de noviembre de 2011

Despenalización del Aborto

María entró en la casa de la Tota decidida, segura. A Ayelen, su prima, le había resultado bien. La Tota hace 35 años que hace abortos en el barrio Libertad. Los cobra baratos: $450 y si no tenés para pagarselos, le podés llevar una joya, un mueble o algo de valor que le sirva. Los sábados las chicas hacen cola. Algunas van solas, otras con sus novios o amigas, a alguna incluso la lleva su madre, o una tía.
La Tota labura sola. En su habitación. Sin anestesia. Hace un tiempo se compró una camilla ginecológica usada y entonces le resulta más fácil.
La Tota tiene un patio lleno de amapolas y hortensias y tres perros que nunca pasan hambre.
A María no le fue bien con la Tota. Estaba de 4 meses. La vieja le había advertido que iba a ser más complicado. A María no le importó, no había podido juntar la guita antes. Se fue a su casa con un sangrado importante y un pedazo de feto adentro. 
María se murió de un shock séptico en el Posadas hace cosa de cuatro días.
El mismo sábado Teresita Dobleapellido también se hizo un aborto. Pero a ella se lo hizo un ginecólogo matriculado que llevó anestesista y le cobró $5000. Teresita no tuvo ningún problema. Tampoco lo tuvieron su médico, ni el anestesista ni la Tota, que hoy atendió a 7 chicas en su casita del barrio Libertad.
A muchas Teresitas, madres, tías y amigas de Teresitas las podemos ver levantando sus voces en defensa de LA VIDA y llenándose la boca de ostias. Claro, nadie paga $5000 para delinquir. Las delincuentes son las Totas y sus chicas pobres.
No hay una cifra oficial pero se calcula que en Argentina se realizan casi un millón de abortos al año.
Seguramente las Marías de nuestro país dejarían de morir si se promulga la ley del Aborto Legal, Seguro y Gratuito. 


Milena P.M
05/11/2011